Santiago de Huata

ANTIGUOS HABITANTES

La región que hoy se conoce como Santiago de Huata, estuvo habitada por poblaciones lacustres seminómadas desde aproximadamente 1,800 a.C. Los primeros grupos humanos estaban vinculados con el Lago Titicaca y se caracterizaban por ser pescadores, cazadores y recolectores.

URUS

Posteriormente, en un largo proceso se fueron conformando nuevos grupos poblacionales como los Urú. Los Pueblos Urú, se caracterizaban principalmente por ser pescadores y expertos navegantes del lago. Generalmente estaban distribuidos en toda la región lacustre del Titicaca, el rio Desaguadero y el lago Poopó. básicamente eran cazadores, pescadores y expertos navegantes. Con la Totora fabricaban balsas capaces de surcar todo el lago Titicaca. Estas condiciones permitieron a los Urú un manejo diversificado de su economía y se mantuvieron en este mismo sistema de vida por muchos años, coexistiendo en épocas posteriores con los puquina y los aymaras.

Hacia 1500 a.C, gracias al proceso de domesticación de plantas y animales, surgieron los pueblos agropecuarios de pastores y agricultores en las laderas de los cerros con la construcción de terrazas agrícolas. En la zona de Santiago de Huata las poblaciones más características de esta fase estuvieron asentadas en las actuales zonas de Huarcaya, Kalaque y Chua.

CHIRIPA

Posteriormente, la cultura Chiripa, ampliamente extendida en el lado sur del lago Titicaca, se manifestó en Santiago de Huata hacia 1000ª.C. En este periodo, surgieron más aldeas que en muchos casos se establecieron sobre la base de los anteriores asentamientos, en las colinas y laderas de los cerros vista hacia el lago. La principal característica de esta fase es que hubo mayor organización e interacción entre las diferentes comunidades. Contaban con lugares para diferentes rituales religiosos y actividades públicas.

En Santiago de Huata los restos de cultura Chiripa son abundante y son los mas importante de la zona. Todavía se encuentran restos de ciudad Chiripa la Ciudad de Las Piedras en el cerro Q'apiki (4300 mts) y estelas de piedra en los sitios sagrados de la tradición religiosa Yaya – Mama. Actualmente los restos arqueológicos más importantes de esta época están época están ubicados en los sitios denominados punta Kahuani, Pucarpata, cerro Pucara, Chijilaya, Chigani Bajo, Chigani Alto, Pucuru, Watari, Laya, Chuhuani-uyu, Yanapatas, turinipata- uyu, Lakaripata, Khollijachipata, Janko Amaya y Chua.

TIWANAKU-COLLA

Hacia 100ª. C. la actividad económica de intercambio se intensifico con la utilización de camélidos en el transporte de los productos y en la alimentación. Hasta esos años, las comunidades de esta región eran periféricas respecto de núcleos mayores pese a esta situación hubo una interacción con la cultura Tiwanaku. Pero, las poblaciones de Santiago de Huata, recibieron mayor influencia durante el periodo de Tiwanaku expansivo, hacia 400 d.C. Esta situación dio lugar al surgimiento de comunidades mayores, que se caracterizaban por el incremento dela agricultura, mayor aprovechamiento de los recursos lacustres y la crianza de ganado camélido. En general, en la región lacustre, este proceso dio paso a la formación del grupo cultural Colla, de lengua puquina, que se caracterizaba principal por la crianza de gran cantidad de ganado.

Paulatinamente, las poblaciones de las inmediaciones del lago Titicaca pasaron a conformar grupos mayores, fruto del surgimiento de los pueblos Omasuyos (1100 d.C.), en toda la región altiplánica. Migraciones y transformaciones social culturales locales dieron lugar la formación de los señoríos: Colla, Lupaca, Caranga; Asanaque, Charka, Qara gara, Chui y Chicha. El señor Colla, como la mayoría de los señoríos, estaba dividido en Urcosuyo (en la orilla oeste del lago Titicaca) y Umasuyu (en la orilla Este del lago Titicaca, que incluía el territorio dela actual región de Santiago de Huata). En el lado Umasuyu del territorio Colla se hablaba la lengua puquina.

AYMARA

Entre los siglos XIII al XIV, cuando la influencia de Tiwanaku bajo, se suscitaron cambios violentos en gran parte de la región altiplánica. En el Sur del Lago Titicaca se dio la convivencia de pueblos de habla puquina y aymara. En diferentes partes de la península de Santiago de Huata, hacia 1,300 d.C., las poblaciones de habla puquina (Collas) construyeron ciudades amuralladas destinadas a evitar los ataques o invasiones de gente forastera. Desde estas aldeas defensivas pudieron controlar sus tierras de las partes bajas , las rutas hacia los valles y proteger sus ganados.

INCAS

Posteriormente, hacia 1450 d. C., los incas invadieron territorios Colla ocasionando grandes revueltas entre los pueblos lacustres. Los pueblos agredidos, como manifiesta Garcilaso de Vega, “Pelearon con gran pertinacia y ceguera particularmente los Collas, que como insensibles se metían por las armas de los Incas y, como Barbaros obstinados en su rebeldía, pelearon como desesperados, sin orden ni concierto." Salieron 13 a 14 mil indios de guerra de diversos apellidos, aunque todos se encierran debajo de este nombre Colla.

Con la presencia incaica, en Omasuyos, se fortaleció el sistema de los mitma, que eran -una red de "colonias" o comunidades que controlaban diferentes pisos ecológicos con el fin de diversificar su economía. Los incas, aproximadamente hacia 1500 d.C, establecieron en Huata comunidades de mitmas cerca de la estancia Uricachí (conocida como ayliu inga), en Compi y en Jakerana con diferentes propósitos. Por ejemplo, existía una comunidad de olleros cerca de Jakerana que pasó a convertirse en comunidad de mitmas del inca. La influencia incaica, en toda la región altiplánica, ayudó a fortalecer la infraestructura de caminos y se definieron de alguna manera las fronteras en diferentes zonas. Así, antes de la invasión Española en la península de Santiago de Huata las comunidades estaban organizadas en Parcialidades y ayllus. En la parcialidad Haransaya estaban contempladas las comunidades de Huarcaya, Kalaque, Ajila, Cachilipe y Ajilata. En la parcialidad hurinsaya estaban las comunidades Pucuru, Coquena, Chancoroma, Taúca y Quilluru. Además existían comunidades menores dependientes de estas parcialidades, que en los primeros años de la época colonial eran conocidas como estancias.

LA COLONIA

Durante la conquista, después de incursionar en Cajamarca (1532), los españoles se dirigieron al altiplano. Gonzalo Pizarro dirigió una de las primeras expediciones hacia el Collasuyu. Pero fue el capitán Juan de Saavedra, adelantado de Almagro, quién llegó al lago Titicaca en 1535. Con los primeros grupos de españoles llegaron los padres jesuítas, mercedarios, agustinos y dominicos, estos fueron los primeros doctrineros de las poblaciones circundantes al lago Titicaca.

ESTELAS CHIRIPA

En la península de Santiago de Huata el asentamiento del hombre andino fue de épocas anterior a Tiwanaku (Uru y Chiripa) y muchas investigaciones han señalado la existencia de destinos de interes archeologico en todo el municipio. Dignos de nota son los sitios arqueológicos de la Ciudad de Las Piedras en el monte Q'apiki, Kalaque y de Chigani Alto con la Gran Estela de Pujiti (3.7 mt.). Además, vale la pena de nombrar sitios ancestrales de gran importancia para la arqueología de la región como Pucuru, Qollijamachi y Condor.

Dos estelas de la cultura Chiripa se encuentran también en la plaza de Santiago de Huata. La Estela de Huanehuyo, figura antropomorfa que porta una criatura representada en alto relieve y la Estela Piramidal de Lakaripata con motivo serpentiforme. Estas estelas son consideradas dentro el estilo escultórico PaAjanu y son vistas como unas manifestaciones de la tradición Religiosa Yaya – Mama.

ESTELA PIRAMIDAL DE LAKHARIPATA

La cara al frente representa un personaje antropomorfo y tiene una forma trapezoidal de ojos circulares, nariz rectangular y boca oblonga, rodeada de una gran nariguera elipsoidal. Los brazos distribuido uno sobre el pecho y el otro restante sobre el abdomen. Existe la simulación del ombligo. La clave de estilo Chiripa yace en el tercio inferior de la imagen, análoga al motivo de la loza esculpida de Chiripa, que se trata de una cara antropomorfa a manera de máscara con rebatimiento irradiado de dos volutas en espiral, que salen tanto de la parte superior y inferior de la cara. Al medio de la parte superior surge una figura en forma de “L” invertida a manera de pie antropomorfo.

La cara a la derecha tiene una decoración biomorfa y geométrica. Se pueden apenas ver dos serpientes paralelas y de testa cuatripartita que se dirigen hacia a la cruz equilátera. En la parte inferior se visualizan dos serpientes en simetría.

La cara a la izquierda es de carácter antropomorfo. La cara tiene los ojos circulares y nariz rectangular unida a la cejas, boca oblonga y dotada de nariguera. Los brazos uno sobre el pecho y lo otro sobre el abdomen. El tercio inferior tiene una figura en “T” quizá representa a un hacha y a su lado un mamífero de perfil. El sector inferior presenta un batracio (sapo) y una culebra de cabeza cuatripartida.

ESTELA DE HUANCHUYO

Esta estela fue encontrada en el sitio Kuruya, en la península de Santiago de Huata, sobre los faldeos del cerro Karl Karl. En el septiembre del 1986 Max Portugal Ortiz reconoció la estela y gracias a los alumnos de la Normal de Santiago de Huata, la estela fue destinada a la plaza principal del pueblo. La estela de Huanchuyo está elaborada en un bloque de andesita de forma aproximadamente prismática. Mide 178 cm de alto, 73 cm de ancho y 25 cm de profundidad.

La cara al frente al lado izquierdo se encuentra fragmentada en su parte superior. Presenta la imagen antropomorfa de un personaje, la cara lleva una nariguera y en los brazos porta una criatura portada al lado izquierdo.

La cara al frente al lado derecho representa un personaje antropomorfo. Se nota la representación de las extremidades superiores una sobre el pecho y la restante sobre el abdomen. Dos cruces equiláteras dotadas de oquedad cuadrangular se extienden sobre la región del pecho y otra similar ocupa el centro de la región ventral.

Iglesia de la Virgen de la Natividad

Fundación: 1548

Construcción actual: 1780-1797

El pueblo de Santiago de Huata tiene origine indígena muy antiguas como. El nombre hodierno salió después de la fundación de la Parroquia establecida a la advocación del apóstol Santiago durante la fundación de la Paz en 1548.

En los primeros siglos la iglesia fue muy sencilla, todavía no tenemos informaciones sobre su construcción. La importancia de Santiago de Huata creció mucho desde la su fundación teniendo un importante rol de porto por el comercio hacia el Perú. Así que en la década del 1780 comenzó la construcción di un templo más grande, nombrado Iglesia de la Virgen de Natividad, lo que podemos admirar ahora. Bajo la administración de Jacinto Zuñiga, que fue el cura designado para este pueblo, se convocó la ayuda de los vecinos y comunarios y la respuesta fue muy positiva trabajando desde la primera piedra del cimiento, sin ninguna remuneración. Durante este periodo, se levantó la torre en piedra del templo, que fue encargado al arquitecto Ventura Castro, vecino de La Paz. El primer registro de bautismos fue en el año 1786.

En 1793 se construyeron la sacristía, el baptisterio, el almacén y el mojinete de la puerta de la iglesia. Los vecino del pueblo, que mayormente eran arrieros y comerciantes, colaboraron en los traslado de madera desde los montes de Challana y Chacapa de la región de Larecaja. El carpintero Nicholas Mollinedo se ocupó de dirigir el corte e la branza de la madera para las ventanas, puertas, sacristía, baptisterio, puerta colateral y además oficina de la parroquia.

Finalmente, después de algunos años, en 1797, se terminó de construir el templo. Según los comentarios de un viajero que pasaba por Santiago de Huata en 1822, la iglesia de este pueblo era muy decente.

La Iglesia de la Virgen de Natividad está construida principalmente in adobe con estructura de piedra y madera. El techo en techas has sido reconstruido en el 2007 bajo el cura Leonardo Giannelli, misionario de Italia lo que todavía administra la parroquia. Los internos de la iglesia son muy bien conservados. Las bancas han sido construidas en Santiago mismo. Numerosas estatuas de notable obra se quedan a los lados de la nave central. El altar de madera pintada, impresionante y elegante, es originario de la fundación de la iglesia.

Las piezas de mayor valor de la iglesia son las pinturas. Siete escenas de la vida del Re David pintadas a mitad del XIX sec. en La Paz de maestros de la escuela Cuzceña en estilo Baroco Mestizo. La cualidad de la pinturas es muy fina, raramente se puede encontrar tan lindas obras en las iglesias de campo. Estudios han probado que el valor de la siete escenas juntas es muy alto, un orgullo por el pueblo de Santiago de Huata y una responsabilidad también.